Comentarios preliminares

Por: Alejandra Méndez (@alemendez84)

Son aproximadamente las 10 pm y me permito hacer algunos breves comentarios sobre los resultados preliminares de la segunda vuelta electoral.

En primer lugar reconocer la rapidez con la que el Tribunal Supremo Electoral ha dado a conocer los resultados en las mesas y centros de votación en todo el país. Para las 9 de la noche ya se tenía más del 86% de mesas escrutadas. Aspecto muy importante luego de los duros señalamientos tras la lentitud en la recepción de datos durante la primera vuelta. El TSE pasó la prueba transmitiendo los datos en buen tiempo y con las medidas de seguridad necesarias para garantizar un proceso electoral transparente. Es de reconocer pues la labor ciudadana de las Juntas receptoras de votos, integradas por ciudadanos aspecto que garantiza y legitima el proceso de elección.

En segundo lugar, contrario a lo que se decía en los medios de comunicación durante la jornada de votación el nivel de abstencionismo no fue tan alto como el que se esperaba. Recordemos que históricamente la tendencia en segunda vuelta es de menor afluencia de votantes lo cual se explica porque la elección de alcaldes y diputados, es decir de los representantes más cercanos a la población, autoridades locales, tienen un mayor incentivo para los electores. Sin embargo alrededor de más de 4 millones de guatemaltecos asistieron a las urnas a votar. Tomemos en cuenta que el padrón es de 7 millones pero no es un padrón depurado.

Tercero, con el 98% de mesas procesadas tenemos un total de 95.91% de votos válidos, 2.79% votos nulos y 1.30% de votos en blanco. Esto quiere decir que la gente escogió conscientemente a una de las dos opciones lo que da legitimidad de alguna forma al resultado, tanto para el ganador como para el segundo lugar, pues le representa un capital político interesante. Otto Pérez gana con una diferencia de aproximadamente el 10% de su contrincante, cifra similar a la obtenida por Oscar Berger en 2003

Cuarto, al visualizar de primera mano el mapa de resultados a nivel nacional vemos a un norte, occidente, altiplano y suroccidente rojos, y un centro, oriente y suroriente naranjas. El país está partido en dos. El PP encabeza cabeceras departamentales, centros urbanos, le apoyaron por convicción o por miedo los sectores productivos, las clases medias y silenciosamente las altas. Esto quiere decir que el segmento indígena campesino, concentrado en la región con mayor pobreza del país sigue apelando a la oferta de ayuda social y económica que capitalizó Manuel Baldizón ante la ausencia de una Sandra Torres. Esto implica un grave reto para el nuevo presidente electo, el incluir en su agenda de gobierno a este 45% de la población que más que seguridad quiere bolsa y quiere bono. Porque quizás este segmento no tenga pertenencias de valor que le roben, ni comercios donde le extorsionen sino que está más preocupado de lo que se llevará mañana a la boca.

Por último, resalta el hecho de que un ex militar, actor importante en la historia política de este país haya sido electo democráticamente. Rechazo de primera mano el termino de gobierno militar, pues aun está por verse si su gabinete estará integrado por militares, pero me parece sumamente interesante que 55% de la población haya elegido a una figura ligada al desgastado y erosionado ejército. Por un lado, el padrón está compuesto por gente joven que del enfrentamiento armado recuerda o sabe muy poco, pero por otro lado el gobierno de la UNE relacionado con la guerrilla parece haber sepultado toda esperanza de los mal llamados “progresistas” y más importante aun las implicaciones que esta elección tienen a nivel regional. Recordemos que hoy también se celebraron las elecciones en Nicaragua donde posiblemente Daniel Ortega sea reelecto. Los resultados de hoy confirman el carácter conservador de la sociedad guatemalteca, que por convicción o por temor elegió a un general retirado.

Hay más comentarios que hacer, pero por el momento dejo la tinta hasta aquí y en otra publicación espero discutir más a fondo y con mayor propiedad las variables de este proceso electoral. Hasta la próxima!

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Lo que se viene

Por: Iván Morales (@ivancarrera)

Guatemala tiene nuevo presidente: Otto Pérez Molina.

Me encantaría hacer todo un análisis de los resultados y algunas reflexiones profundas sobre lo que se viene, pero por el momento me limito a postear los resultados con un poco más del 95% de las mesas escrutadas:

Fuente: TSE

Además de ello, me gustaría agregar lo siguiente, que considero sumamente importante:

Les dejo aca el plan de gobierno del Partido Patriota: agenda_patriota

Creo que parte de nuestro compromiso como ciudadanos y fiscalizadores, es conocer el plan de gobierno del partido de turno y exigir su cumplimiento. La Democracia no es únicamente el día de las votaciones, esta debe construirse diariamente con la participación ciudadana, y la fiscalización de las metas de gobierno es una forma muy sana y efectiva de ejercerla.

Ahora si, los temas claves que se vienen:

Reforma Fiscal. 
De entrada este será EL tema clave, las cuentas fiscales no dan para mucho y si el gobierno pretende impulsar sus programa, requerirá de más recursos para poder financiarlo. Esta discusión seguramente iniciará este mes en el Congreso, como una medición de fuerzas preliminar. Como todos saben, este es un tema tabú en Guatemala, pero ignorarlo ya no es una opción.

Alianzas en el Congreso.
Como se mencionó anteriormente en este blog, el Congreso es una pieza clave para determinar el grado de acción que pueda ejercer un gobierno, y la forma en que se conformen las alianzas determinará si el PP contará con la mayoría para impulsar su agenda de gobierno.

Muchas otras cosas que se me escapan por el momento, pero prometo escribir un poco más en los próximos días.

La nueva legislatura y los retos que se perfilan

Por: Alejandra Méndez (@alemendezg)

Si bien la tradición parlamentaria se remonta a la época de los patricios romanos y aun más interesante a la existencia de un consejo probuléutico en la antigua Esparta (ojo no Atenas) es la Carta Magna de 1215 de Juan Sin Tierra, la que marca el inicio del poder de la institución parlamentaria en la historia política. Dicha carta manifestaba que no se podrían establecer nuevos subsidios a la Corona sin el consentimiento del mágnum Concilium. A través de los siglos la necesidad de un contrapeso para el poder monárquico de los reyes y emperadores se fue haciendo más notoria y evolucionando respecto a la maduración de las ideologías y las necesidades políticas de las sociedades, en especial la británica. Sin embargo los principios básicos de contrapeso y representatividad se han mantenido a lo largo de lo siglos, convirtiéndose en un pilar importante en el funcionamiento de las repúblicas modernas.

Hago esta reflexión pues a pesar que nuestro sistema político apuntala ser presidencialista, considero que lo es en el sentido mediático y de apariencia, pero en la práctica es diferente. Explico porqué: el resultado de la Constitución de 1985 y por ende la “democracia” que tenemos le ha conferido al Congreso, al Poder Legislativo, una cuota de poder muchísimo más determinante en la práctica, que la voluntad del mismo presidente y su equipo de ministros. A pesar de ello, los medios de comunicación, los analistas, las mismas encuestas y los ciudadanos de a pie, tienden a darle más importancia a los resultados presidenciales de las contiendas electorales en lugar de profundizar sobre la conformación de la nueva legislatura. Lo anterior no me sorprende debido a nuestra arraigada tradición caudillista y mesiánica y nuestra pobre apuesta por la institucionalización de las agrupaciones políticas. A esto se debe sumar el “desencanto” por el deplorable y vergonzoso trabajo de los legisladores, el enquistamiento de personajes nefastos, el transfuguismo, las componendas y los “onerosos negocios” de los cuales son protagonistas muchos de los representantes de la patria y el sistema de elección por listado que no permite elegir a los más idóneos, sino a listas de nombres interminables sin rostro y sin el más mínimo mecanismo de depuración.

La conformación del Congreso para el próximo período es adverso para cualquiera de los dos contendientes en la segunda vuelta, situación similar a la sucedida durante el gobierno de Serrano Elías. En cualquiera de los escenarios implica un costo aun más alto en las negociaciones que pueda tener el Ejecutivo con los legisladores. Y aun cuando existe una “lógica de alianzas” legislativas o electorales y están permitidas en la Ley Electoral y de Partidos Políticos, el asunto en cuestión no es si es un fenómeno anti natura o no, sino el trasfondo y peor aun las implicaciones que conllevan estas “alianzas” que más que naturales y lógicas algunas son escabrosas. Estas dos semanas se han caracterizado por las reuniones de naranjas y rojos en pleno flirteo con los “perdedores” en búsqueda de apoyo de cara al 6 de noviembre. Estas alianzas son de tipo pragmáticas, en respuesta a la coyuntura y a la necesidad de aparentar un liderazgo nacional que apuntale las candidaturas y en el caso de “los que apoyan” de poder negociar uno que otro puesto o favor a futuro, claro está todo en pro del fortalecimiento de los partidos y la búsqueda de consensos” el típico discurso de la political correctness. No hay que olvidarse que una característica primordial de las alianzas electorales es su temporalidad: fugaz y breve.

El Partido Patriota con su bancada de 57 diputados, estará liderada por Valentín Gramajo, Gudy Rivera fieles a Otto y a Baldetti, Oliverio García y los ex eferregistas, caciques de Quiché y Escuintla respectivamente: Haroldo Quej y Arístides Crespo. La alianza UNE-GANA que inicia con 47 diputados, posiblemente dure muy poco pues las escisiones tras el fracaso de la inscripción de Sandra Torres han repercutido en las grietas a lo interno de los partidos especialmente entre el grupo de los “peludos” sandristas y el grupo de los Alejos. Recordemos que la alianza fue una decisión de entre los dueños de ambos partidos y para muchos alcaldes y correligionarios, en especial de la GANA, el costo de tener a una Sandra exigiendo gente en sus mítines y en las cortes fue demasiado alto. Tal y como lo han afirmado algunos analistas, la coalición no tendrá frutos por mucho tiempo y la GANA se convertiría con un aproximado de 17 diputados en la bisagra más importante.

LIDER al ser tercera fuerza en escaños y estar en segunda vuelta, necesitaba urgentemente establecer alianzas con otras bancadas, lo cual se materializó la semana pasada con la alianza anunciada ante los medios conformada por : UCN (liderada por Luis Rabbé, PAN, UNE-GANA. Hasta el momento el PP solo ha oficializado alianza con VIVA para la segunda vuelta, alianza sin muchas implicaciones en la práctica dado el poco peso político de VIVA y el hecho que Nineth Montenegro de Encuentro por Guatemala afirmó que dicha alianza no involucraba ni a su partido ni a sus diputados. Por lo tanto, la posibilidad de la conformación de una “trinca infernal” para el Partido Patriota, en caso de ganar las elecciones, no parecen tan lejos de la realidad.

Las miradas entonces se centrarán en la postura que jugarán los 12 diputados de CREO, donde la decisión para la segunda vuelta descansará en el Comité Ejecutivo aunque no necesariamente de sus bases y simpatizantes.

La actual legislatura quedó marcada por el desfalco millonario de MDF, las interminables interpelaciones y la carencia de consensos para la aprobación de temas como préstamos y aprobación del presupuesto. La legislatura 2012-2016 tiene el reto de rescatar un poco de la credibilidad perdida, dicha responsabilidad recaerá en los nuevos rostros recién electos, para darle honor a la necesidad de representantes diferentes y responsables. Sin embargo la elección por lista ha dejado que viejos nombres hayan sido reelectos, aun con camiseta diferente y viejas caras de la política encuentren en el en Congreso un nuevo espacio para su accionar político. No cabe duda que tanto para Líder como para el Partido Patriota, el costo de poder impulsar su agenda de gobierno será alto, no debemos olvidar que las “alianzas” legislativas implican costos políticos importantes. No me cabe la menor duda que la UCN, por ejemplo, condicionará su apoyo a cambio de algún favor para el ex presidente Alfonso Portillo y que la UNE sandrista está previendo los procesos legales de la ex pareja presidencial. La habilidad entonce de establecer consensos positivos con fines de país y no partidarios no es prioridad para la nueva legislatura.

Nuestro rol como ciudadanos es estar en constante vigilancia de los avances de temas de la agenda trascendentales para el desarrollo del país. Identifico tres aspectos generales: el tema de seguridad y justicia, el tema tributario y el de reformas a la ley. Esto implica abordar temas que han quedado en el tintero de la actual legislatura como la Ley Antievasión, Ley contra el Enriquecimiento Ilícito. Por otro lado, las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos particularmente a la elección uninominal para el Congreso, sanciones coherentes por violación a la ley, reducción del número de diputados; la Ley de Servicio Social: muy importante el mecanismo para despolitizar a las comisiones de postulación; y por último las reformas y modificaciones para la Ley de Contrataciones del Estado por mencionar en el tema fiscal y la transparencia en el uso manejo del presupuesto y los fideicomisos.

Concluyo, el Congreso será el ente decisivo para los avances o retrocesos de los próximo cuatro años, ya sea para impulsar la agenda de gobierno o para hacer contrapeso positivo o negativo ante el ejecutivo electo el 6 de noviembre. No debemos olvidar su función representativa y que al igual que el presidente los diputados son funcionarios públicos y tienen la responsabilidad de rendirnos cuentas.

Prioridades del gobierno entrante

Por: Iván Morales (@ivancarrera)

Como sabemos, en Guatemala existen muchos retos por superar en diversos temas, que van desde la seguridad, pasando por el crecimiento económico, hasta llegar al desarrollo rural. Todo ello es sumamente importante, sin embargo dado que el gobierno cuenta con tiempo y recursos limitados, es necesario priorizar y sobre todo cuando se inicia un gobierno, esta priorización toma aún mayor relevancia.

Es hora de que dejemos de pensar menos en la dinámica de las alianzas de corto plazo y la segunda vuelta, y empecemos a pensar más en las prioridades del próximo gobierno (y sobre todo la próxima legislatura).

El inicio de un período de gobierno, es el momento con el que el partido de turno cuenta con un mayor capital político y por ende debe aprovecharlo al máximo para impulsar los temas de mayor importancia en su agenda. El capital político sufre un desgaste natural conforme se avanza en el período de gobierno y por lo tanto, las reformas grandes (que son las más complejas de impulsar) deben ser priorizadas.

A mi criterio, existen dos ejes centrales que deben tocarse de entrada, e inclusive debiesen estarse negociando desde éstos instantes:

1) Reforma al sistema de seguridad y justicia

Esta reforma es urgente, y muy probablemente requerirá de cambios constitucionales, lo cual hace aún más compleja su discusión.

El organismo Judicial DEBE fortalecerse, mediante la formación de jueces de carrera (y no designados a dedo), presupuestariamente, y sobre todo otorgándosele mayor independencia de la que cuenta actualmente.

Existe actualmente una buena propuesta que se ha consensuado con algunos legisladores y cuenta con el soporte académico y técnico; este es un excelente punto de partida para las negociaciones.

2) Reforma tributaria

Es necesario que la siguiente administración ponga en orden las finanzas públicas, el patrón actual de endeudamiento en el que nos encontramos es insostenible (los números no dan) y limita de una manera muy grande la capacidad de acción del Estado.

La reforma tributaria que se debe consensuar pasa por continuar la modernización de nuestro código tributario (que debe reconocerse se ha avanzado mucho), haciéndolo menos distorsionador de las decisiones de producción y consumo (ello implica, menos exenciones), mejorar los controles de la recaudación, mejorar la transparencia de la gestión pública (reducir corrupción) y porque no, inclusive podríamos discutir el establecimiento de una Regla Fiscal (este sería un avance excelente!).

Por otro lado, debemos reconocer que se requerirá incrementar la carga tributaria, y esto también es impostergable, ya que actualmente la carga es demasiado baja para las grandes necesidades de financiamiento con las que cuenta el Estado.

Resumiendo..

En general, estas reformas que a mi criterio son las prioritarias apuntan a la conformación de un Estado moderno, capaz de brindar sus servicios a la población de forma eficiente (y que la población sienta que éstos servicios se le están brindado).

Las dos reformas planteadas no son para nada fáciles de impulsar, pero de lograrse, otorgarían muchas de las herramientas necesarias para que este proceso de modernización Estatal pueda iniciar y que el próximo gobierno mejore su capacidad operativa.

Difícil tarea por delante, pero es una que debemos exigir a nuestros representantes.

La lógica de las alianzas partidarias

Por: Iván Morales (@ivancarrera)

Después de conocerse los resultados de las elecciones y con ellos la correlación de fuerzas en el nuevo Congreso, rápidamente se han empezado a formar alianzas de cara a la segunda vuelta electoral, pero sobre todo de cara al siguiente gobierno.

Fuente: elPeriódico, Guatemala (2011).

La opinión pública ha reaccionado de forma negativa a la existencia de ciertas alianzas, ya que consideran que los partidos se venden, traicionan sus principios, son partidos “electoreros”, entre otro tipo de quejas. Sin embargo me parece que ésta forma de ver la política partidaria no es la correcta y considero debemos ser mucho más realistas sobre el funcionamiento de los sistemas políticos no solo en Guatemala, sino a nivel mundial.

La conformación de alianzas es parte del proceso natural del funcionamiento del sistema político y efectivamente permite a partidos pequeños lograr cuotas de poder, mediante la negociación (logrando así una efectiva representación de minorías en el poder) entre bancadas para inclinar la balanza necesaria para la aprobación de los proyectos de ley.

Justamente las alianzas son el resultado concreto de la particular afición que el votante guatemalteco tiene por el voto cruzado. En un Congreso dividido, la única forma de sacar adelante la agenda del gobierno de turno, es mediante la negociación y el establecimiento de alianzas entre bancadas.

Las dos principales alianzas que han trascendido a la fecha, son la de oposición, conformada principalmente por los partidos: UNE-GANA, LIDER, UCN y PAN, y la más recientemente anunciada, la de PP-VIVA.

A mi parecer ésta primera es una alianza muy frágil, ya que existe toda una serie de intereses encontrados entre los distintos partidos y sus miembros; así que no me atrevo a decir que tan efectiva será en la práctica para bloquear las acciones del nuevo partido de gobierno, así como tampoco cuál será su duración.

Por otro lado, respecto a la alianza PP-VIVA, que fue anunciada de manera oficial ayer, también ha existido mucha controversia y reclamo. Personalmente, a mi me parece que Harold Caballeros hizo una apuesta muy interesante, la cual podría tener réditos importantes para su partido.

Dada la conformación actual del Congreso, de lograr el PP la presidencia, necesitaría obligatoriamente del apoyo de los partidos CREO y VIVA para poder impulsar su agenda a través del Congreso. Al adelantarse a CREO y declarar una alianza de forma pública, VIVA, a pesar de ser un partido pequeño, está “apalancando” al máximo su capital político para lograr poner en la mesa temas de la agenda que el partido considera importante impulsar.

Personalmente, a pesar de que mi opción de partido preferida no haya logrado la presidencia, me interesa que el partido que SI me representa, haga lo posible por impulsar su plan de gobierno (y de su proyecto político, que es por lo que al final uno vota) y ello solo es posible a través de la negociación y el establecimiento de alianzas.

A esto es lo que deberíamos de estar apostando, a que nuestros representantes electos en el Congreso impulsen los temas que son de nuestro interés, y no solo quejándonos porque nuestro candidato X o Z no logró llegar a la segunda vuelta.

Después del día “D”

Por: Alejandra Méndez (@alemendezg)

“debemos construir instituciones políticas fuertes como verdaderos vehículos de participación que respondan a valores y leyes generales y no a la discrecionalidad de turno

Reconozco que al igual que muchos guatemaltecos aun me recupero de la resaca electoral. La saturación de propagandas millonarias, el vacío de propuestas y la lentitud en obtener los resultados confirman la necesidad de una reforma a la Ley Electoral y Partidos Políticos y más importante aun el re-planteamiento profundo sobre nuestra prostituida democracia y la inexistente institucionalidad que logre superar de una vez por todas el fenómeno caudillista y clientelar de nuestro sistema politico.

Traduciendo un poco las cifras presidenciales, podemos concluir que a pesar de la afinada estrategia mediática naranja, los resultados no arrojaron un apoyo total a su propuesta, por el contrario aun sin Sandra no lograron alcanzar ni siquiera el 40 por ciento de intención de voto. En artículos anteriores mencioné que si Sandra no corría, Manuel Baldizón captaría un buen porcentaje de sus votos. Esto debido a similitudes en sus discursos, el corte populista de sus propuestas y la millonaria inversion en campaña. Pactada o no, bajo de agua o en claro apoyo a nivel local, los resultados demuestran una proporcionalidad interesante en cuanto los resultados obtenidos en votos presidenciales para Baldizón, con los votos captados para diputaciones de la alianza UNE-GANA. Aun cuando legalmente ella quedó fuera del escenario electoral, la realidad política es otra y tanto necesita ahora Baldizón de ella como en algún momento Otto Pérez la necesitó para darle sentido a su discurso. Manuel necesita de Sandra si quiere ganar.

La otra variable es Mario Estrada quien para muchos ha sido la gran sorpresa. En lo personal, no considero que deba ser motivo de sorpresa ni de asombro que Líder esté en segunda vuelta ni que Mario Estrada haya alcanzado un 8.75% por encima de muchos candidatos con mejores propuestas. Encuentro la explicación en el fenómeno de “mass mobilizationism” o movilizacionismo, término acuñado por Torcuato di Tella para explicar la existencia de masas poblacionales dispuestas a ser movilizadas por un caudillo para cumplir con sus mínimos electorales. Aun cuando este fenómeno se suscribe a la época post-independencia, la lenta evolución política de estas latitudes en material política y el arraigo de la tendencia caudillista aun en pleno siglo XXI hace posible la aplicación de dicha teoría. Tanto Mario Estrada a la sombra de Alfonso Portillo, como Manuel Baldizón encarnan la imagen pura del caudillo, como fuerza centripeda del sistema, sobre todo el último posee carisma, discurso llamativo, tropical y anti estatus quo. Se le suma cierta apariencia de ideología que ha podido conquistar ciertos segmentos de clase media sin mucha dificultad. Su habilidad para entablar alianzas y aprovechar resentimientos de la primera vuelta pueden ser claves para el escenario del 6 de noviembre.

Por otro lado, coincido con Silvia Gereda en su columna del 15 de septiembre, quién reconoce en Roberto González y el partido CREO, al gran ganador de estas elecciones, Roberto, aunque no ganó la alcaldía por escazos 6 puntos, a suela gastada y dolor de piernas superó la campaña mediática de Alejandro Sinibaldi, a quien no le queda más que recluirse en las filas del comando de campaña de Otto Pérez y seguir sonriendo al llevarse la banda del candidato más ineficiente al invertir aproximadamente Q665 por voto obtenido y aun así quedar en un tercer lugar.

El escenario municipal implicará la necesidad de negociación por parte del Alcalde Arzú ante un Consejo Municipal diverso. La negociación ha sido una práctica bastante insual por el jefe edil en sus anteriores administraciones, pero si desea sobrevivir a su ultimo período municipal deberá activar la habilidad de establecer concensos. De esto surgen dos situaciones interesantes: la primera será que la discrecionalidad sera menos factible y habrá lugar para una mayor fiscalización y control en el uso y manejo de los recursos del presupuesto y el tema de los fideoicomisos y por otro lado hay un incentivo positivo para los actuales consejales de hacer una buena labor municipal de cara al 2016, cuando Arzú difícilmente sera competencia.

Por último y más interesante aun es la conformación de la nueva legislatura. La tendencia fue de voto cruzado, por segunda elección consecutiva. En consecuencia la conformación del Congreso no es muy diferente de la actual, donde el PP tiene mayoría, aunque no absoluta; UNE-GANA es la segunda fuerza, le sigue Lider y ahora CREO con una bancada de 12 o 13 diputados que en cuanto a proporción es similar a lo que tiene actualmente la Bancada Guatemala.

Algunos partidos se salvaron de desaparecer por poco, como el FRG y los Unionistas. El primero es sujeto de análisis porque después de la Democracia Cristiniana ha sido el partido que ha estado más cerca de lograr institucionalizarse, pero los resultados del 11 de septiembre que arrojan apenas 2 alcaldías y un diputado, demuestran el fracaso en la formación de cuadros fuertes y permanentes y confirma con ello la debilidad de los partidos politicos, los cuales sobreviven únicamente con la presencia del ícono para mantener su cohesion y fuerza. De los Unionistas, prefiero no discutir, es una mezcla rara de nepotismo y fanatismo religioso que parece no haber superado la separación de iglesia estado de hace más de dos siglos.

La necesidad de establecer alianzas es evidente, prueba de ellos es lo anunciado la semana pasada por la alianza legislativa entre: UNE-GANA, Líder, UCN y PAN. Dicha alianza me parece sumamente importante pues anuncia un bloque de resistencia para el PP si llega a ganar la presidencia. Además de una serie de implicaciones en el desenlace de procesos importantes como el de la extradición de Alfonso Portillo, por poner un ejemplo en concreto. Por otro lado es una alianza claramente electorera que se sustenta en la necesidad de Baldizón por acumular apoyo al ser tercera fuerza en el Congreso y el haber obtenido pocas alcaldías en comparación con el PP. Pero más que el apoyo de las otras bancadas, insisto en que es el apoyo de Sandra lo más peligroso del tema. Ya sea para complicarle la vida a los patriotas o para limpiarle el camino, pues ante un apoyo público volvería el fantasma del voto de miedo.

Concluyo con lo siguiente afirmando lo que mencioné al principio, es necesario y urgente replantear la clase de democracia que hemos creado y dejar de confundirla con el sistema politico ideal, debemos entender que la democracia es sencillamente un método de toma de decisiones y que antes de repartir las rentas del estado con una participación indiscriminada, debemos construir instituciones políticas fuertes como verdaderos vehículos de participación que respondan a valores y leyes generales y no a la discrecionalidad de turno. De lo contrario continuaremos en el circulo eterno de “trincas infernales” en el Congreso, transfuguismo politico, financiamiento ilícito de campañas y caudillos populistas.

Participación electoral

Bueno, siguiendo con los datos preliminares que hemos obtenido de los resultados de las elecciones del TSE, cabe destacar que éstas fueron unas elecciones con un alto porcentaje de participación ciudadana!

A continuación se presenta la serie histórica de los porcentajes de participación electoral como total de empadronados, desde la transición democrática de 1985 a la fecha:

Fuente: Elaboración propia con datos del TSE

Como vemos, desde 1999 se revierte una tendencia abstencionista que se venía dando, sin embargo el nivel de participación en estas elecciones fue bastante alto (más de lo esperado), acercándose inclusive a la cifra de participación de las primeras elecciones del 85.

Los altos niveles de participación son muy importantes para la democracia, ya que otorgan una mayor legitimidad a los resultados de las elecciones y otorgan a los partidos un mayor capital político para impulsar sus planes de gobierno.

Quizá los altos niveles de participación de éstas elecciones sean el resultado de una toma de conciencia por parte de los ciudadanos de la importancia que tiene la política para el país y es una buena señal que esto haya ocurrido.

Esperamos que esta conciencia ciudadana se mantenga de buena forma no solo para las elecciones, sino para jugar un rol fiscalizador de los representantes recién electos!