Oferta electoral: lo que la gente pide

Por: Iván Morales (@ivancarrera)

Hoy se publicó la encuesta Siglo XXI-Vox Latina, a tan solo 5 días de las elecciones. Lejos de concentrarme en los resultados de los candidatos, que solo confirman la tendencia que ya se conocía, me gustaría enfocarme en otro tema más de fondo.

La tónica general a lo largo de este proceso eleccionario, ha sido el pesimismo, el desencanto con la política, las constantes quejas sobre la falta de seriedad de las propuestas de los candidatos (y falta de propuestas en general), la saturación de publicidad electoral, etc. etc.

Sin embargo, según los resultados de la encuesta poco mas del 78% de los encuestados está escogiendo su voto sin conocer verdaderamente las propuestas del candidato, quien compone y que representa el partido político al cual ese candidato pertenece, cual es su plan de gobierno y quienes son sus principales asesores y diputados que apoyaran el impulso de ese plan (si es que existe!).

Entonces, si al final esas son nuestras preferencias, no debe extrañarnos que la campaña termine siendo una constante “guerra sin tregua entre candidatos”, caracterizado por discursos que apelan a la religiosidad (retratado excelentemente por Carlos Mendoza) y a demagogia populista por excelencia (lease Bono 15, entre otras), en vez de apuntarle a propuestas serias y concretas.

Otra constante queja ha sido la saturación de propaganda política que ha tapizado gran parte de la ciudad capital y el país, pero nuevamente ello solo es reflejo de la forma en que escogemos nuestros candidatos. Por ejemplo Alejandro Sinibaldi, a pesar de ser su primera vez como candidato a la alcaldía, ha logrado a base de una campaña publicitaria millonaria, posicionarse en el segundo lugar de las encuestas. Luego, si tapizar la ciudad con pancartas es molesto, los partidos lo hacen porque es rentable en términos de votos.

En conclusión, la actual oferta electoral responde a una demanda, si esa demanda no es exigente, no se toma el tiempo de conocer las propuestas, de exigir un debate serio y de altura, con promesas serias y factibles, la mala calidad seguirá prevaleciendo.

Quizá lo más rescatable de la encuesta es que el grupo de jóvenes es el que parece tener mayor interés en la política, y ese involucramiento es clave para generar los cambios tan necesarios en nuestro sistema político.

Se que a veces aburre, pero tomemonos el tiempo de ver más alla del “no te preocupes mi vida”, de las cancioncitas, de los anuncios y ver el verdadero trasfondo.. la democracia y las instituciones políticas se lo agradecerán.