Reforma fiscal: aprobada

Por: Iván Morales (@ivancarrera)

Finalmente, se aprobó de urgencia nacional la reforma fiscal.

El proceso aún continúa, ya que en este momento se discuten las enmiendas que fueron pre-negociadas entre las bancadas para lograr la aprobación del paquete fiscal de manera express.

A pesar de ello, debo reconocer mi sorpresa por la rapidez con la que se desenvolvió el proceso de aprobación; ya que pensé que esta sería una gran batalla para el PP, así como lo fue para la UNE en su momento.

Aún quedan muchos cambios por realizar a la propuesta original, pero para los interesados aquí está el documento de la iniciativa de ley que fue aprobado; sobre este se discuten las enmiendas.

Esta fue la dinámica de votación para la aprobación del paquete fiscal:

Encontramos entonces oposición a la reforma por parte de las bancadas de LIDER, quien intentó obstruir todo el proceso de votación, y EG que se opuso principalmente dada la forma en que se realizó el proceso de aprobación; también encontramos divisiones a la hora de votar por parte de las bancadas de la UCN, UNE y en menor grado CREO.

Por otro lado, la alianza legislativa conformada por el PP, VIVA, GANA, FRG, PAN y la Bancada Independiente operó casi como un bloque y fue decisiva para lograr la aprobación final. En todo caso, se espera que estos partidos sean los que logren mayores concesiones de las negociaciones que actualmente se llevan a cabo.

En fin, ese es el panorama actual; seguimos pendientes a la negociaciones en el Congreso para conocer el resultado final de la reforma fiscal.

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Analfabetismo fiscal de los candidatos

Por: Iván Morales (@ivancarrera)

Me llamó la atención ver en el debate organizado por la AGG a todos los candidatos incurrir en la falacia de que rebajar los impuestos implica una mayor recaudación.

Este argumento, refutado de forma empírica contundente, parece una de esas ideas zombie que siguen rondando en las clases políticas y “académicas” no solo de nuestro país, sino que inclusive ha sido un tema recurrente en el pensamiento republicano en EE.UU.

El argumento se basa principalmente en la idea expuesta por Arthur Laffer de que la carga tributaria de un país sigue una forma de U invertida, en la cual despues de un cierto umbral un aumento de los impuestos implica una menor recaudación e inversamente una reducción de los impuestos podría llevar a una mayor recaudación.

Clásica curva de "Laffer"

Intuitivamente, el argumento tiene sentido, sin embargo lo difícil es poder identificar en que parte de la curva nos encontramos. Claramente y comparativamente a otros países en la región la carga tributaria de Guatemala dista por lejos de ser “excesiva” como para justificar el argumento de reducir para aumentar.

Guatemala presenta un significativo deterioro fiscal (situación que ha sido documentada claramente por Paulo de León, entre otros analistas) y la realidad es que cualquier candidato que llegue al gobierno se enfrentará con arcas vacías y un Estado con muchos compromisos.

Parte de salir esta situación implicará sentarse a discutir seriamente un nuevo pacto fiscal, esta vez con un verdadero compromiso político de las partes de implementar lo acordado.

Afortunadamente, esta no es una discusión que debe partir de cero. El Grupo Promotor del Diálogo Fiscal (GPDF) ya generó un muy buen estudio y propuesta de las reformas necesarias (no encontré el documento completo, pero pueden leer un resumen aquí) y creo que es un excelente punto de partida para la discusión.

Se que el tema tributario puede ser un poco de tabú, especialmente en plena campaña, pero cualquier candidato que pretenda ignorar que éste es un problema vigente, no tiene ninguna credibilidad.

Esta es una gran oportunidad de sentarnos a debatir reformas amplias, no solo en materia de recaudación, sino inclusive en la imposición de una regla fiscal para grantizar un manejo efectivo y transparente de la política fiscal.

Es una lástima que en este tipo de instancias de discusión y presentación de propuestas, los tres principales contendientes salgan con propuestas poco realistas y claramente no realizables (o que lejos de contribuir, solo agravan el problema fiscal).

Me hubiera encantado ver que algún candidato plantease en la mesa seriamente el tema de la necesidad de retomar el diálogo fiscal, lastimosamente ese no fue el caso.