Más sobre el presupuesto y los préstamos

Por: Iván Morales (@ivancarrera)

En un par de columnas que escribí para el blog de política en la revista Contrapoder (aquí y aquí), estuve analizando los problemas de liquidez que crecientemente enfrenta el gobierno, en gran parte por la irresponsabilidad de la oposición en el Congreso de negarle al Ejecutivo las fuentes de financiamiento para el presupuesto vigente.

Es un tema difícil de tratar, por que en Guatemala parece que decir “deuda pública” es una mala palabra, y cuando de discutir política fiscal se trata, todo tipo de comentarios populistas afloran. Así que lo repito de nuevo: si nuestro objetivo real es garantizar la solidez de las finanzas estatales, negar los préstamos es una acción dañina y contraria a ese fin.

Como mencioné antes, las obligaciones de pago ya fueron contratadas para el presupuesto vigente, luego venir a negar su pago es arriesgar la situación financiera, ya que se le obliga al Estado a incurrir artificialmente en morosidad; no solo dañando con ello su historial crediticio, sino obligándolo a buscar fuentes de financiamiento más caras y arriesgadas, así como a realizar recortes bruscos a sus operaciones.

Si realmente nos interesa reducir el nivel de endeudamiento, luchemos por que ello se refleje en un menor gasto para el presupuesto del próximo año, y no ahogando financieramente al gobierno en la ejecución de su presupuesto actual.

Para mi, el gran problema de fondo, sigue siendo la separación legal entre el presupuesto, y la autoridad para endeudarse. El uso iresponsable de las finanzas públicas como herramienta de negociación política no sería viable si esta separación no existiese.

El marco legal vigente facilita este tipo de situaciones, que terminan exponiendo la posición del gobierno. Si la aprobación del presupuesto para el próximo año, llevase amarrada la aprobación directa de las fuentes de financiamiento establecidas desde un inicio en el detalle del proyecto de presupuesto, los incentivos actuales a la “extorsión financiera” desaparecerían.

Seguir leyendo

Sobre la emisión de los bonos del tesoro (y la deuda en general)

Por: Iván Morales (@ivancarrera)

A raíz de una inquietud que me dejó mi colega Alejandra, quise escribir algo respecto al tema de la propuesta del gobierno de emisión de bonos del tesoro por Q. 3,500 millones.

Mi problema con la cobertura mediática y la discusión sobre la deuda, es la carga negativa moral que generalmente se le adjunta.

Contraer deuda no es algo malo per se, de hecho generalmente los países en vías de desarrollo contraen mayores niveles de deuda pública, ya que requieren capital para generar las inversiones que les permitan lograr mayores niveles de crecimiento a futuro. La maravilla de los mercados de deuda es que facilitan este proceso, que por el contrario no ocurriría.

Gran parte de la argumentación ha seguido esta línea (¡DEUDA INMORAL!) inclusive proponiendo atarle las manos al gobierno para que le sea muy difícil endeudarse. No solo es una mala idea, es inclusive contraproducente.

Seguir leyendo